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Accidentes de tráfico en Lugo

¿Hay que dar más caña. Estamos muy pasotas», dijo recientemente coloquialmente el responsable del gabinete de tráfico de la Policía Local de Lugo en el transcurso de una mesa redonda sobre la seguridad vial en la provincia. Representantes de la Guardia Civil de Tráfico y también de la jefatura provincial se pronunciaron a favor de ser mucho más severos en el control de la circulación. Asimismo, reclamaron más efectivos humanos para llevar a cabo una mayor vigilancia. La suavización en la vigilancia lleva como consecuencia un aumento de la inseguridad.

La mesa redonda de ayer contó con la participación de Jesús Antonio Amor Prieto, jefe de la Policía Local de Foz; Manuel García Ferreiro, responsable del gabinete de Tráfico de la Policía Local de Lugo y Manuel Alonso Lombardero, sargento jefe de atestados del destacamento de Tráfico de Lugo. Como moderador intervino José Luis Raposo Cabo, de la Asociación Escala Suboficiales de la Guardia Civil que promovió el acto.

La provincia de Lugo tiene un alto índice de accidentes de tráfico, aunque las estadísticas empiezan a ser favorables. De los más de 80 muertos que hubo en el 2004 se pasó a 50, según datos de Lombardero. «Son 30 vidas más», recordó. Esta bonanza, sin embargo no oculta elevado número de siniestros.

En Lugo, por ejemplo, un problema son los atropellos en el casco urbano. El representante de la Policía Local en el debate, García Ferreiro, dijo que eran incapaces de atajar estos alcances. Recordó que había estudios sobre diversas calles de la ciudad «y nos encontramos con sorpresas». Una de ellas, dijo, es que en la ronda da Muralla, donde se producen un buen número de atropellos, no se circula «ni a ni a 140, ni a 120, ni a 90». De acuerdo con el seguimiento efectuado, la velocidad media por donde se produjo uno de los atropellos mortales es de 39 kilómetros por hora. «Sólo queda sorprender a conductores y usuarios que no respetan las normas», especificó.

Ferreiro recordó que el año pasado se habían pintado 300 pasos de peatones en la ciudad, además de instalar varios sobreelevados (ronda do Carmen). Sobre estos últimos, el policía lucense dijo que no estaba muy de acuerdo con su efectividad pero, explicó, no hay muchas más soluciones. Este agente se mostró crítico sobre la última campaña de prevención de atropellos. En su opinión «fue nefasta porque no llegó a quien tenía que llegar».

Reducir coches

García Ferreiro dijo que había «que ser valientes» y aplicar medios de vanguardia similares a los que ponen en práctica en países más avanzados en materia de tráfico, como es el caso de Holanda. Este agente señaló que una de estos medios podía ser «castigar el vehículo privado» para fomentar el transporte público. La utilización masiva del coche «nos lleva a que muchas veces no seamos capaces de controlar el tráfico».

Abogó por la utilización de más cámaras porque, en su opinión, no es posible utilizar constantemente radares móviles y destacó, que una de las claves era «sorprender al conductor».

El sargento del destacamento de Tráfico, Manuel Alonso Lombardero, advirtió a los presentes en las jornadas de que era preciso penalizar las conductas agresivas y advirtió: «Si no hay vigilancia, existe una mayor relajación. Si dejásemos cinco meses sin sancionar, la circulación se desparramaría».

Fuente: La Voz de Galicia


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